Director: Walter E. Grauman
En un aeródromo de Escocia, 1.944. La inteligencia/Resistencia noruega informa de que hay una fábrica de combustible para los nuevos misiles alemanes que amenazan Inglaterra y la próxima invasión. El Comandante Roy Grant, un canadiense experto piloto procedente de las acrobacias aéreas, está al mando del Escuadrón británico 633 de bombarderos Mosquito. La difícil misión de destruir la fábrica es encargada a Grant para lo que deben entrenarse ya que el objetivo está dentro de un fiordo fuertemente protegido por artillería antiaérea y consiste en volar una montaña que está sobre la instalación para que ésta quede sepultada. Cuando llega el escuadrón al fiordo los alemanes los están esperando con una enorme concentración de armas antiaéreas.
La trama argumental se sustenta en una más de las difíciles misiones vitales para los aliados, con sus tópicos de siempre: la tropa (escuadrón en este caso) cansada de luchar que espera disfrutar de un merecido permiso y es destinada a esta misión; el piloto que abandona la formación sin órdenes para atacar por su cuenta; otro tripulante que se va a casar próximamente; el comandante carismático que acepta la misión como un trabajo más…
La siguiente parte de la película trata de la fase de entrenamiento especial para la misión, con historia de amor incluída y por último, el desenclace donde se acude a cumplir la misión. Estas mismas fases tópicas aparecen en muchas películas pero ciertamente con mejores resultados, y, además, es totalmente previsible casi todo lo que ocurre. Me refiero a la captura/muerte del resistente noruego; a la historia de amor entre el Mayor y la preciosa hermanita de aquel; las heridas graves o mutilaciones del piloto que se acaba de casar, y el desenlace final que no desvelaré pero que es igualmente adivinable.
Los personajes son excesivamente superficiales y los diálogos no pasan de algún comentario en el bar o a la chica. De ahí que los actores no tengan margen de maniobra y ciertamente no destaque ninguno; ni siquiera el protagonista Cliff Robertson que sólo alcanza la corrección. El papel del miembro de la Resistencia noruega, Teniente Erik Bergman, está interpretado por George Chakiris al mismo nivel que el anterior.
La ambientación puede ser lo poco que se salva de la película con la utilización de los aviones Mosquito que pueden verse en multitud de buenos planos, aunque los efectos especiales ya habían sido superados incluso en la época de su estreno. La espléndida y archiconocida banda sonora ayuda a mitigar el enorme fiasco del resto de la cinta aunque resulta algo repetitiva.
Lo mejor. Quizá la escena final del ataque se la única pasable porque presenta unos planos generales aceptables, si bien podemos observar secuencias repetidas como la de la destrucción de un antiaéreo alemán.
Lo peor. La superficialidad con que se trata tanto a los personajes como a la trama en general.
En fin, una película con más nombre que contenido donde lo único destacable es su banda sonora y la influencia de la escena final en una magnífica pelicula posterior como “Episodio IV Una nueva esperanza” de la saga La Guerra de las Galaxias. Totalmente prescindible.

24 Marzo 2008 a las 12:11 pm |
Buenas Steiner
Creo que eres excesivamente duro en tu crítica. Escuadron 633 no es una de las grandes del género pero tampoco la veo tan mala. Creo que mantiene el interés tiene una muy buena factura visual (teniendo en cuenta la época) y no cae en el tópico del “happy ending”. Pero en fin, son opiniones.
Saludos y encantado de leer tus nuevas reseñas.
24 Marzo 2008 a las 12:36 pm |
Kleist:
Puede que tengas razón pero esta película me desencantó tras las excesivas expectativas que me había creado; por eso, tras su último visionado me dejó tan mal sabor de boca. Aún así, fíjate que todas las críticas están fundadas.
Tienes toda la razón en lo del “happy ending”, pero eso ya hubiera sido la guinda del pastel.
Un saludo
28 Marzo 2008 a las 6:41 pm |
Buenas
Pues yo tengo que romper una lanza a favor de “Escuadron 633″. (No puedo evitarlo, era una de mis favoritas en la niñez
.
Yo creo que si es una buena película en el sentido de “material empleado – resultados obtenidos”. Esta claro que es una producción de bajo presupuesto que sigue la estela de “los cañones de Navarone” con todos sus tópicos pero en lugar de comandos, tenemos aviadores. En cuanto a efectos especiales, yo creo que eran “state of the art” en los 60 y son más que decentes. El final es realmente bueno y realista. Algo que era una rareza en 1964. Y si encima ha influido en una de las grandes obras maestras del séptimo arte…
Aunque reconozco que a lo mejor no soy imparcial por el motivo indicado arriba
. Pero como se suele decir, sobre gustos no hay nada escrito.
Un saludo
28 Marzo 2008 a las 11:03 pm |
Reisman:
Estoy de acuerdo con lo que apuntas y, como ya comenté a Kleist, puede que haya exagerado un poco. Pero lo cierto es que a mí no me gustó nada. Es cierto que muchas películas que globalmente podemos catalogar como malas, pueden dejarnos pequeños buenos sabores y hacernos recordar fragmentos como no tan malos o incluso buenos. A mi me pasa con “Uno Rojo División de choque”: a pesar de considerarla un semibodrio hay escenas que recurrentemente acuden a mi mente como gratas. Este no es el caso de Escuadrón 633 aunque estaremos de acuerdo en que ésta es mejor que aquella.
Gracias por el comentario.
Steiner
25 Junio 2008 a las 4:48 pm |
Bueno, antes de nada, decir que soy nuevo en el foro, que he descubierto por casualidad “zapeando” y me ha parecido muy interesante. Y sobre todo el hecho de que el aire de debate parece bastante respetuoso. Eso, en estos tiempos que corren en los foros, ya me parece importante. Que no decaiga!
Y a lo que iba: Escuadrón 633.
Suscribo mucho de lo dicho. Ví esta película de pequeño y la recordaba con benevolencia, quizás por ese ritmillo peculiar, mi gusto por los aviones, la musiquilla…..etc. Pero la volví a ver hace poco, muchos muchos años después y, la verdad, me decepcionó. La recordaba de otro modo. Creo que ha envejecido bastante y, vista con ojos más curtidos, la verdad, creo que ha perdido muchos puntos.
Salvo por el atípico final -para la época-, parece bastante oxidada. La musiquilla, muy pegadiza, se llega a hacer pesada por rimbombante y reiterariva, los efectos cantan bastante, los personajes creo que están poco perfilados, etc. Posiblemente parte del problema se deba no ya a la época, sino al hecho de ser una cinta a color. Recuerdo films bélicos más antiguos que, en contraste, han perdido mucho menos ya que sus imágenes en b/n siguen pareciendo más creíbles y, además, al ser más austeras, no trataban de “forzar” la recreación de escenas con maquetas y aviones de miniatura. Por poner un ejemplo, me viene a la cabeza una que se titulaba algo así como “42 segundos sobre Tokio”, en b/n, que recrea el primer bombardeo de EEUU sobre territorio japonés por el captitán Dolittle y sus B-25, más modesta pero bastante interesante.
En definitiva, aunque esta es una película famosilla, creo que ha tenido predecesores mejores a la vez que más modestos. Entretenida, pero muy discreta.