Archivo de Agosto 2008

LAS GUERRAS CLON (Star Wars: The Clone Wars) – 2008

30 Agosto 2008
The Clone Wars

Star Wars: The Clone Wars

Director: Dave Filoni (Productor George Lucas)

La República se encuentra en guerra contra los rebeldes separatistas. Lo que se cuenta en esta película sucede entre los episodios II y III de la saga que conocemos, en las guerras Clon. El hijo de Jabba el Hutt, un mafioso de gran poder que controla las rutas de abastecimiento de la República, ha sido raptado y éste pide ayuda a los caballeros Jedi a través del maestro Yoda. Anakin Skywalker y su discípula son enviados con la misión de rescatar al pequeño y capturar al misterioso secuestrador. Se producirán una serie de intrigas y engaños para culpar a los Jedi del secuestro.

Se trata de una película de animación y dirigida al público infantil. Presenta grandes dosis de acción y un ritmo trepidante que no deja casi ni parpadear al espectador. Las más de dos horas que dura la cinta es una continua batalla entre clones, droides, Jedis y otras muchas criaturas e ingenios galácticos.

Pero la animación en 3D no alcanza las cotas de calidad de otras producciones actuales; por ejemplo vemos que los movimientos de los personajes son bastante forzados e irreales. No se trata de buscar realismo en una película de animación y ciencia ficción, pero creo que este detalle se ha descuidado. También hay que decir que se abusa de la repetición de efectos, como cada vez que los Jedi atacan a droides con sus espadas: casi todos mueren de la misma forma, cortados por la mitad y mostrando los cables chisporreteantes.

The Clone Wars

Star Wars: The Clone Wars

La película es la presentación para el lanzamiento de una serie de TV de treinta episodios que estrenará en breve Cartoon Networks.

Hay que mencionar que en la primera parte de la película falla el sonido ya que la música de fondo no permite seguir correctamente los diálogos.

Lo que más me ha gustado es el ritmo trepidante que impide el aburrimiento.

Lo peor quizá sea el embrollo de situaciones similares que pueden hacer que en algún momento se pierda el espectador.

En fin, al margen de los fallos apuntados, me ha parecido una película entretenidísima, con grandes dosis de acción bien llevadas por un ritmo constante. Si la serie va a ser así, promete.

DEATHWATCH – 2002

17 Agosto 2008

Director: Michael J. Bassett

Frente occidental, 1.917. Los restos de la compañía “Y” británica al mando del capitán Jennings se encuentran perdidos y llegan a una trinchera alemana plagada de cadáveres y de ratas, y llena de barro. Deciden quedarse y defenderla pero empiezan a ocurrir sucesos extraños en que los componentes de esta patrulla enloquecen para acabar luchando entre ellos.

El argumento no es novedoso en absoluto; se trata de una más de las películas bélicas mezcladas con semi-terror. Utilizo este término porque la cinta no llega a dar casi ni un sobresalto aunque lo intenta.

En el apartado interpretativo, el protagonista es Jamie Bell, el bailarín de Billy Elliot, que hace un papel menos que discreto como el soldado Shakespeare. Los demás personajes aparecen desdibujados, sin ninguna profundidad y en algún caso sobreactuados. Los diálogos superficiales y sin sustancia contribuyen de manera importante a la pésima calidad del filme y a su poca credibilidad. Además éstos aparecen plagados de tópicos como el del soldado que miente sobre su edad para alistarse.

La ambientación puede ser lo único que llega al aprobado; los decorados muestran una trinchera llena de túneles y recovecos fangosos y repletos de restos de material y cadáveres aceptablemente conseguidos, aunque la oscuridad casi absoluta que envuelve buena parte de la cinta también empaña este apartado.

Los efectos especiales son escasos y discretos destacando la presentación de las ratas en varios momentos de la película. Tanto es así que se abusa de estos roedores apareciendo muy cerca de los soldados que ni se inmutan.

Lo mejor. Algún efecto especial. La secuencia en que las ratas están bajo la manta en las piernas del herido.

Lo peor. La poca credibilidad que ofrece el filme. Un detalle: durante toda la película los soldados aparecen empapados por la lluvia y el barro de la trinchera y en ningún momento se tranmite la sensación de frío por ninguno de ellos. Otro más: hay muchos muertos putrefactos por todas partes y los soldados se sientan junto a ellos sin mencionar en ningún momento el mal olor o la intranquilidad que esto supondría para cualquier ser humano.

La frase. Poco después de haber llegado a la trinchera, la están reconociendo y Shakespeare dice al ver muchos muertos: “Es una bayoneta alemana. ¿Luchaban entre ellos? … ¡Joder!, ¿qué está pasando aquí?”.

Una mala película que no aprovecha los avances de las técnicas cinematográficas actuales, basada en un mal guión y en una pésima historia. Totalmente prescindible.

HERMANOS DE SANGRE – I. CURRAHEE (Band of brothers. Cap. I Currahee) – 2001

15 Agosto 2008

Director: PHIL ALDEN ROBINSON

Aeródromo de Uppotery (Inglaterra), 4 de junio de 1.944. Los paracaidistas están preparados para embarcar en los C-47 para saltar sobre la Europa ocupada pero el lanzamiento se aplaza por el mal tiempo. Comienza un flashback que durará todo el capítulo. Campamento de Toccoa (Georgia – EE.UU.), 1.942. El arma paracaidista es completamente nueva para el ejército norteamericano. Se está formando la 101ª División de Infantería Paracaidista y vemos cómo se prepara la Compañía E (Easy) del 506º Regimiento. El oficial al mando, el Teniente Sobel (después Capitán) es excesivamente duro con los soldados a su mando a la vez que injusto y desproporcionado en las sanciones que impone. A la hora de la verdad este oficial mostrará sus carencias e ineptitud aunque habrá logrado un alto grado de preparación en sus hombres. La División es traladada a Inglaterra para continuar con su entrenamiento y terminar participando en el Día D.

En este capítulo se nos va presentando a los personajes que más tarde irán apareciendo en los demás episodios: el Teniente/Capitán Sobel, los Alféreces/Tenientes/Capitanes Winters y Nixon, los tenientes Harry Welsh y Buck Compton, los Cabos/Sargentos Malarkey, Martin, Guarnere, Lipton, etc.

Aunque presenciamos muchas escenas cuarteleras de las típicas: los abusos de superiores hacia los soldados, la rivalidad con otras unidades, la preparación, el oficial que cuenta con el respeto de la tropa, el compañerismo, etc, este capítulo está llevado con un ritmo constante que evita que el espectador se aburra. Pasan muchas cosas y muy rápidamente pero a la vez dando el tiempo suficiente para digerirlas. El episodio toma el nombre del monte al que los soldados suben corriendo para el entrenamiento: “cuatro millas de subida, cuatro de bajada… arreeee Silver” como dirá Sobel recordando al caballo del Llanero Solitario.

Hay secuencias estupendamente planteadas logrando explicarnos cómo va pasando el tiempo con la instrucción y los entremamientos. Por ejemplo vemos una secuencia en que los soldados están pasando un circuito de obstáculos con ropa deportiva mientras justo a continuación los vemos finalizarlo de uniforme y con todo el equipo de campaña, armas incluídas.

El hilo argumental principal descansa sobre la actitud del Teniente Sobel, sus errores y sus represalias con la tropa o el Alférez Winters. También aparecen algunos detalles raros de ver en otras películas como la referencia al seguro de vida de los soldados voluntarios.

El episodio termina mostrándonos una magnífica vista del despeque con el cielo lleno de C-47 gracias seguramente a las últimas técnicas digitales.

Me han gustado muchas cosas de este episodio, pero me quedo con la relación de amistad entre Winters y Nixon perfectamente plasmadas en conversaciones cortas que muestran que se entienden a la perfección.

La frase. “712 días con ese cabronazo de Sobel…”, “¿Hay algún hombre en esta Compañía que no esté dispuesto a subir al Currahee para mearse en el café de ese tío?”.

Por referir algún fallo, no parece real que los aviones despegasen con luz diurna como se ve en la película ya que debió producirse sobre las 11 de la noche.

En resumen, un estupendo punto de partida para una gran serie de televisión que se merece pasar a la gran pantalla.

VÍCTIMA DE GUERRA – (Where Eskimos Live) – 2002

14 Agosto 2008

Director: Tomasz Wiszniewski

Un traficante de niños polaco (Bob Hoskins) viaja a la Bosnia en guerra haciéndose pasar por miembro de la UNICEF para intentar sacar del país a un niño huérfano de guerra. Encontrará a Vlado, un niño de once años cuyos padres han muerto y que sobrevive del pillaje como puede. Juntos comenzarán un viaje para salir del país destruído burlando la vigilancia de las corruptas autoridades y tratando de escapar de la persecución de un coronel bosnio que cree que Sharkey (Hoskins) es el responsable de la muerte de su hija.

El argumento es bastante simple y aparece desnudo, sin otras historias paralelas: el traficante busca y encuentra a un niño y trata de sacarlo del país sobornando a las autoridades locales o burlando los controles de la ONU.

En el apartado interpretativo Hoskins no está a la altura de otros trabajos, más bien se le ve con desgana, como si no le entusiasmara el papel. Sin embargo el niño, Vlado (Sergiusz Zymelka) realiza un trabajo algo más que correcto aunque ninguno de los dos consigue trasmitir al espectador la crudeza de las situaciones que aparecen. En tres palabras: son poco creíbles. Incluso a pesar de que la música desde un primer momento trata de llevarnos a la ternura, no lo consigue en absoluto.

Para ilustrar lo expuesto recomiendo la patética escena en que el superveterano y salvaje coronel bosnio los encuentra…

Quizá lo único que se salva de la película sea la ambientación que sí consigue meternos en la Bosnia destruída por la guerra a través de paisajes verdes, con las casas en ruínas y la forma de vivir de la población civil en medio del conflicto.

La mejor escena es aquella en que van a fusilar a Sharkey por espía tras haber descubierto en su poder un mapa militar, y Vlado soborna al oficial con las joyas que lleva escondidas en un oso de peluche.

Lo peor de la película es la falta de realismo en una cinta donde precisamente éste es fundamental para entender la historia. Se muestra en multitud de ocasiones pero donde más patente se hace es en la apatía ante los asesinatos o las atrocidades. Además, el final (que no desvelaré) es totalmente previsible.

Resumiendo, una buena historia que se malogra por una mala dirección de actores. Podría haber dado para bastante más.

EL BÚNKER (Outpost) – 2007

9 Agosto 2008

Director: Steve Barker

Un país del este de Europa, 2007. Un científico contrata a un grupo de mercenarios para que lo protejan en una expedición a una región convulsa, en que el control cambia constantemente de manos, con la excusa de inspeccionar unos yacimientos minerales. Cuando llegan descubren que se trata de un antiguo búnker alemán de la II Guerra Mundial donde se experimentaba para la creación de supersoldados que aún continúan allí y que los atacarán.

El argumento es bastante simple y poco original ya que hay una película similar y con el mismo título del año 2001 con la única diferencia de que son soldados alemanes de 1944 los que están atrapados en un búnker maldito. También la película Deathwatch presenta un argumento muy parecido en 2002. Quizá lo único que haga pasable esta cinta es que mantiene un ritmo aceptable junto con una intriga que no se desvela hasta el final. La buena factura utilizando los más modernos efectos especiales también ayuda a que el resultado no sea desastroso y se deje ver. No obstante presenta algunos fallos garrafales de trama ya que los superhombres nazis aparecen y desaparecen en varias ocasiones, y en el momento del desenlace parece como si ya no tuvieran este poder.

Entre los actores no destaca ninguno ni por su buen, ni por su mal hacer, ni siquiera Ray Stevenson, al que conocemos de la serie Roma, llega a significarse. Tampoco los papeles de los personajes están bien dibujados siendo sólo esbozos muy superficiales.

La ambientación es quizá el aspecto más destacado del filme ya que los decorados del búnker están muy logrados, aunque la excesiva oscuridad que predomina en la cinta no ayude a su lucimiento.

Lo mejor. Logra mantener la atención del espectador a pesar de los errores apuntados.

Lo peor. La escasa sustancia del argumento.

La frase. Uno de los mercenarios a otro de ellos justo antes del desenlace: “¡Joder!, nos hemos cargado a un montón de gente. Supongo que era cuestión de tiempo que nos tropezáramos con los nazis…”.

Resumiendo, aunque se deja ver por su fluidez, mejor que dediquéis vuestro tiempo a otra cosa. Totalmente prescindible.