Director: Michael J. Bassett
Frente occidental, 1.917. Los restos de la compañía “Y” británica al mando del capitán Jennings se encuentran perdidos y llegan a una trinchera alemana plagada de cadáveres y de ratas, y llena de barro. Deciden quedarse y defenderla pero empiezan a ocurrir sucesos extraños en que los componentes de esta patrulla enloquecen para acabar luchando entre ellos.
El argumento no es novedoso en absoluto; se trata de una más de las películas bélicas mezcladas con semi-terror. Utilizo este término porque la cinta no llega a dar casi ni un sobresalto aunque lo intenta.
En el apartado interpretativo, el protagonista es Jamie Bell, el bailarín de Billy Elliot, que hace un papel menos que discreto como el soldado Shakespeare. Los demás personajes aparecen desdibujados, sin ninguna profundidad y en algún caso sobreactuados. Los diálogos superficiales y sin sustancia contribuyen de manera importante a la pésima calidad del filme y a su poca credibilidad. Además éstos aparecen plagados de tópicos como el del soldado que miente sobre su edad para alistarse.
La ambientación puede ser lo único que llega al aprobado; los decorados muestran una trinchera llena de túneles y recovecos fangosos y repletos de restos de material y cadáveres aceptablemente conseguidos, aunque la oscuridad casi absoluta que envuelve buena parte de la cinta también empaña este apartado.
Los efectos especiales son escasos y discretos destacando la presentación de las ratas en varios momentos de la película. Tanto es así que se abusa de estos roedores apareciendo muy cerca de los soldados que ni se inmutan.
Lo mejor. Algún efecto especial. La secuencia en que las ratas están bajo la manta en las piernas del herido.
Lo peor. La poca credibilidad que ofrece el filme. Un detalle: durante toda la película los soldados aparecen empapados por la lluvia y el barro de la trinchera y en ningún momento se tranmite la sensación de frío por ninguno de ellos. Otro más: hay muchos muertos putrefactos por todas partes y los soldados se sientan junto a ellos sin mencionar en ningún momento el mal olor o la intranquilidad que esto supondría para cualquier ser humano.
La frase. Poco después de haber llegado a la trinchera, la están reconociendo y Shakespeare dice al ver muchos muertos: “Es una bayoneta alemana. ¿Luchaban entre ellos? … ¡Joder!, ¿qué está pasando aquí?”.
Una mala película que no aprovecha los avances de las técnicas cinematográficas actuales, basada en un mal guión y en una pésima historia. Totalmente prescindible.

28 Agosto 2008 a las 9:40 am |
Buenas Steiner
En lineas generales de acuerdo con tu comentario. El problema de esta pelícla es parecido al de “El Bunker” (la ambientada en la II GM), el punto de partida inicial es interesante, pero la historia se pierde porque no sabe como mantener el suspense, ni un desarrollo más original del argumento.
A destacar especialmente la brillante ambientación de la trinchera, uniformes y el barro y alguna escena que otra lograda (como el “ataque” del alambre de espino), pero por lo demás como bien señalas, la pelicula se pierde en la mediocridad más absoluta. De las producciones recientes, sobre la I GM, me sigo quedando con “Largo domingo de noviazgo”.
Saludos
28 Agosto 2008 a las 10:01 am |
Kleist:
Tienes razón sobre la escena del ataque del alambre de espino y también estoy de acuerdo sobre la ambientación de la trinchera. Por lo demás, lo dicho.
Desconozco la película que mencionas (Largo domingo de noviazgo), la buscaré.
Gracias por tu comentario.
Saludos
Steiner