Archivo de Octubre 2008

EL PUENTE (Die Brücke) – 1.959

25 Octubre 2008

Director: Bernhard Wicki

Un pequeño pueblo alemán, finales de abril de 1.945. Un grupo de adolescentes de 17 años es llamado a filas. La misma noche de su incorporación su batallón es enviado a tapar una brecha por la que penetran los americanos. Los siete chicos son dejados en la retaguardia mandados por un veterano sargento con la excusa de defender el puente de su pueblo. El puente no tiene ningún valor estratégico ya que los aliados han establecido una cabeza de puente en otro lugar y, además, va a ser volado por los alemanes. En un altercado con la policía militar el sargento resulta muerto y los chicos se encuentran solos. Lucharán y se sacrificarán valiente e inútilmente para defender el puente.

El argumento presenta una solidez exquisita. En la primera parte de la película se nos presenta a los personajes en su vida cotidiana marcada por la guerra. Se aprecian las distintas procedencias sociales de los chicos así como su diferente manera de afrontar la situación cuando son llamados a filas. Todos ellos se muestran deseosos y excitados ante la posibilidad de defender su patria. La segunda parte de la película empieza con su llegada al cuartel donde comprobamos su inexperiencia en todo lo relacionado con la milicia. La movilización del Batallón los pillará por sorpresa en su primera noche como soldados. El capitán de su compañía, por sugerencia del profesor de los chicos, solicita al Comandante dejarlos en la retaguardia a defender el puente del pueblo, cerca de sus casas. Los pone al mando de un veterano sargento que tiene orden de no exponerlos. Pero los acontecimientos acaban por precipitarse terminando en tragedia.

Las escenas finales de la defensa del puente son magníficas en varios aspectos: en primer lugar porque las tomas están realizadas desde el lado alemán, desde sus trincheras o desde muy cerca de ellas. También me ha gustado el realismo de las reacciones de los chicos: miedo, valor, desesperación al ver caer a sus compañeros. Y las secuencias de acción, los disparos, las explosiones y demás efectos son notables para la edad de la cinta. La única toma desde el lado americano es la del francotirador que abate al chico de la atalaya del árbol; por cierto, con un magnífico efecto de mostrar reflejada en la mira la imagen del chico.

Las interpretaciones están más que correctas tanto en los personajes principales como en los secundarios. Todos los chicos interpretan perfectamente sus papeles cuando están con pantalón corto y después  cuando visten el uniforme. El sargento, el capitán, el profesor, las madres, todos logran un realismo que nos recuerda al Neorrealismo italiano.

La ambientación es suficiente teniendo en cuenta que se trata de una producción de bajo presupuesto realizada pocos años después de haber sido arrasado el país por la guerra. El único fallo que he detectado son los presuntos Shermans que son demasiado anchos y bajos para el perfil que se pretende. El hecho de estar rodada en blanco y negro le confiere un toque de realismo más que se suma a todo lo anterior.

Los Shermans de "perfil bajo"...

Los Shermans que aparecen en el film

Me ha gustado la película en general aunque especialmente las escenas del combate final. Están muy bien rodadas y mantienen estupendamente la tensión dramática.

El punto flojo quizá sea la escasa preocupación que muestra la población alemana ante su inminente derrota. La escena de la estación en que el empleado llama para averiguar si el bombardeo afecta a una de sus líneas creo que podría sobrar salvo por la secuencia de la historia de amor de los chicos.

Las frases. En la magnífica escena en que el profesor acude a pedir al capitán de la compañía de los chicos que no los exponga, éste último dice: “He estado hablando con esos muchachos; tienen un ideal, piensan que han venido a luchar por el triunfo de ese ideal: quieren salvar a la Patria. Lo que usted les ha enseñado…”. Cuando están haciendo instrucción en el patio del cuartel, el sargento instructor se dirige al sargento de su grupo: “Hay que enseñarles a no retroceder nunca, ¿a quién se le ha ocurrido eso?”.

Se trata de una gran película, con un argumento sólido que se expone con vigor narrativo, manteniendo el ritmo que se acelera en el último tercio de la cinta. Una de las grandes. Imprescindible.

SAVIOR – 1997

23 Octubre 2008

Director: Predrag Antonijevic. Productor: Oliver Stone

Un atentado islámico en París mata a la mujer y al hijo de un militar norteamericano; éste se venga disparando contra los fieles de una mezquita en la capital francesa. Huye y se refugia en la Legión extranjera francesa y más tarde actúa como mercenario en la Guerra de Bosnia al lado de los Serbios. En 1993 llega un momento en que se replantea su postura y decide ayudar a una serbia embarazada por la violación de un musulmán mientras fue su prisionera. Los serbios quieren matar al niño despreciándola también a ella. A partir de ese momento comienza una huída a través de la Bosnia en guerra para tratar de salvar a la madre y a su hija.

El argumento es bastante consistente sustentando perfectamente todos los acontecimientos que vemos en la pantalla. Desde la motivación del protagonista para actuar como actúa, hasta el porqué de cada uno de sus actos se explican magistralmente en secuencias de gran dureza. Cuando vemos a Dennis Quaid abatir a un niño que intenta llevarse a su cabra en la tierra de nadie, parece un acto de brutalidad gratuita; pero más tarde podemos comprender que actuara de esa forma cuando se nos recuerda cómo una niña de mirada inocente lanza una granada que mata a su compañero de armas.

La película está plagada de escenas impactantes como la ya comentada en que Quaid abate al niño; o aquella en que el serbio que lo acompaña corta el dedo de una anciana para robarle el anillo; también la de la paliza a la embarazada y la de la masacre de los croatas a los viajeros de un autobús.

Aunque hemos visto ya muchas veces la escena en que se le tapa la boca a un bebé para no ser descubiertos, no por típica esta escena carece de dramatismo, aspecto éste muy abundante en la cinta.

En el apartado interpretativo, Denis Quaid realiza un trabajo impecable como asesino frío y despiadado que actúa por resentimiento, y más tarde como protector de la chica y de su hija. Natasha Kinski, a pesar de aparecer en los títulos de crédito como una de los protagonistas, sólo hace un papel muy secundario, casi un cameo en que no tiene oportunidad de demostrar nada. Sí me parece que realiza un trabajo muy correcto Natasa Ninkovic como la serbia prisionera y violada que trata de escapar con su hija y el duro mercenario.

La ambientación me ha gustado especialmente tanto por los escenarios como por el atrezzo que consigue meternos de lleno en el conflicto balcánico. Los efectos especiales, sin ser abundantes, son correctos y bien medidos, no se abusa de ellos en ningún momento.

Me han gustado muchos aspectos de esta película, pero yo resaltaría la forma en que se nos presenta la mentalidad y forma de pensar de los serbios respecto al conflicto; aspecto perfectamente tratado en otras películas sobre esta guerra como “Disparo al corazón” en que se nos explica ampliamente cómo el odio hacia los musulmanes se ha ido arraigando en aquella sociedad durante décadas hasta que ha explotado.

Lo peor de la película quizá sea cómo llega el personaje principal a esa guerra; creo que para buscar una justificación a la motivación de un mercenario no es necesario emplear el primer cuarto de película.

Resumiendo, se trata de una gran película que logra atrapar al espectador en la butaca conteniendo la respiración en algunos momentos de gran dramatismo. Una gran historia contada con buen pulso y sin demasiadas florituras; lo que unido a unas interpretaciones correctas y a una ambientación estupenda produce una cinta imprescindible tanto para los amantes del género como para cualquier aficionado al cine de calidad.