¿PUEDE SER BÉLICA UNA PELÍCULA SIN ACCIÓN?

casablanca200px.jpg

Con este post intento provocar el debate sobre qué es o qué no es Cine Bélico. Yo entiendo que pertenece al Cine Bélico toda película en que el tema central es la guerra o donde ésta juega un papel fundamental. Es precisamente ésta la que estará presente en la trama principal de la película influyendo de forma decisiva en todo lo que ocurra en la misma. Prefiero entender el Cine Bélico en sentido amplio para así abarcar más filmes. Lo que no siginifica que no se pueda clasificar una película en más de un género.

Existen opiniones de todas clases acerca de lo que es el Cine Bélico: algunos lo consideran como un género menor encuadrado dentro del Cine de Acción o Aventuras. Otros lo circunscriben únicamente a grandes dosis de acción. Yo prefiero situarlo entre los grandes géneros sin que pertenezca a ningun otro porque sería lo mismo que decir que todas las cintas donde aparece una historia de amor deberían encuadrarse en el género del Cine Romántico. Considero que el Cine Bélico presenta características propias suficientes que lo diferencian de forma clara de los otros géneros.

Claro que en un filme de guerra pueden aparecer historias de amor, aventuras, pasajes históricos, situaciones cómicas, tensión dramática, intriga, terror o incluso ciencia ficción y no por ello tendríamos que encuadrarlo en géneros tan alejados del bélico como la Comedia, el Musical o el Terror.

Además hay una serie de ingredientes que deben o pueden aliñar las cintas para que se refuerce o difumine su carácter bélico. Me refiero a la acción de guerra, las escenas de mando, la ambientación, la recreación histórica o la tensión dramática propia de las situaciones de conflicto bélico.

La acción de guerra es uno de los ingredientes más importantes o que más interés pueden aportar a una buena película bélica. Las escenas de batalla, tiros, explosiones, movimientos de tropas, vehículos, aviones, buques, etc. hacen que las cintas ganen puntos; no obstante su ausencia no tiene por qué significar que un filme no pueda ser considerado como un magnífico relato bélico. Véanse películas como La lista de Schindler donde no aparece una sola escena de este tipo. Por mencionar algunas otras: La solución final, Amén, Traidor en el infierno, Casablanca, La gran evasión y otras muchas.

Las escenas de mando ayudan a impregnar las películas del ingrediente militar y facilitan la comprensión de lo que está pasando o va a suceder. Me refiero a secuencias donde se explican o exponen movimientos estratégicos o tácticos, donde se muestran los planes de batalla o vemos los cuarteles generales repartiendo órdenes a las unidades. Varios momentos memorables de este tipo encontramos en la magnífica serie de televisión Hermanos de sangre: la táctica para el asalto a la posición de artillería alemana en Brecourt Manor, la explicación de Market Garden por el capitán Nixon o los movimientos tácticos para la toma de Foy. En Patton vemos también abundantes escenas de mando así como en La batalla del río Neretva, en El león del desierto, en Objetivo Birmania o en Black Hawk derribado.

La ambientación debemos considerarla como un concepto muy amplio que abarca desde los escenarios hasta la climatología pasando por los decorados, los uniformes (vestuario), el armamento y los vehículos. No podemos imaginar que la batalla de las Ardenas se produzca en un paisaje desértico cuando esta zona es precisamente todo lo contrario: montañas llenas de árboles. Y desde luego no nos gusta ver tanques Sherman haciéndolos pasar por Panzers alemanes.

Y precisamente porque el Cine Bélico es un género por sí mismo, puede acoger subgéneros como el de Campos de Concentración donde se encuadrarían películas tan importantes como El puente sobre el río Kway, La lista de Schindler, La gran evasión, Rebelión en Polonia, El pianista o Traidor en el infierno, pasando por Feliz Navidad Mr. Lawrence, La guerra de Hart o Evasión o victoria por citar algunas.

También algunos autores reducen el género a las guerras modernas, es decir, a las guerras desde el siglo XX y filmes que relatan conflictos anteriores los catalogan como cine histórico. Creo que esta diferenciación tiene mucha menor importancia, pero yo sigo considerando películas como Zulú, Amanecer Zulú, Troya o Gettysburg como Cine Bélico.

Ya sólo me queda responder a la pregunta que da título a este post: claro que una película sin acción puede ser bélica, y entre los ejemplos antes mencionados yo destacaría Casablanca. Ya sé que no se trata de una película bélica al uso porque no presenta los ingredientes que antes he mencionado, pero ¿es o no la guerra el tema central de la película?, ¿se entendería la trama sin la guerra?, ¿la historia de amor tendría sentido sin la guerra?, ¿habría ido Rick a parar a Casablanca sin la guerra?; en fin y por último, ¿pasa algo en la película que no tenga que ver con la guerra?. Pronto espero comentar esta obra maestra. Ah, y si no estáis de acuerdo “si ella pudo soportarlo, yo también…”.

Anuncios

9 Comments

  1. Buenas

    No se si conoces el libro “Esto es un infierno. Los personajes del cine bélico” de Guillermo Altares, pero su capítulo introductorio precisamente discute sobre el mismo punto.

    Un saludo

    Responder

  2. Reisman:

    No lo conozco, lo buscaré. Gracias por la reseña, pero me gustaría conocer vuestras opiniones sobre el tema.

    Un saludo

    Responder

  3. Buenas

    No se si te ha llegado antes un comentario incompleto. El ordenador ha hecho un extraño y esta pagina se ha renovado en blanco. En fin repetire lo que pueda.

    No soy muy amigo de las definiciones y si las escogo me gusta que sean abiertas y no restrictivas. Para mi Cine Bélico es todo aquel en el que la guerra no es sólo un decorado sino que tabiém es esencial para entender la historia que se cuenta.

    Eso significa que la guerra no tiene porque estar presente en toda la historia. Puede estar sólo en un determinado momento, pero sin ese momento particular, la historia no se entiende. Incluso puede haber ya sucedido. El paradigma de esta situación es “Forrest Gump”. Creo que las escenas del Vietnam son sólo 30 minutos totales de los 142 minutos que dura la película. Pero sin esos 30 minutos no tendríamos esa película.

    Considero también que el género bélico es el más subvalorado de los géneros cinematográficos. No creo equivocarme si digo que un tercio de las películas filmadas en el mundo tienen que ver con algún aspecto de la guerra, o de lo que hace esta a los seres humanos. De hecho, la primera película en ganar un oscar fue “Alas”.

    En cuanto a los subgéneros del cine bélico. Bueno, eso da para un comentario larguísimo que tu ya has apuntado en el post.

    Un saludo

    Responder

  4. Reisman:

    Gracias de nuevo por tu comentario que comparto completamente; de hecho mi post va en ese sentido aunque tú añades un matiz que yo no había sabido plasmar: el hecho de que sea la guerra o el momento en que ésta sale en la película la que dé sentido a la misma; o como dices tú, que se entienda o no sin ese fragmento.

    Saludos

    Responder

  5. Hola de nuevo.

    Pues tenías razón que merecía la pena hechar un ojo a este post. Es una cuestión que en centenares de ocasiones me he parado a pensar pero nunca he llegado a ninguna conclusión.

    Por lo que a mi respecta, convengo contigo en que strictu sensu el cine bélico tiene que tener determinados ingredientes para ser tal. Ahora bien, según la persona y el contenido lo que pueda llegar a entenderse por cine bélico es muy diverso. Yo creo que no basta, siguiendo tu comentario, con una llana circunstanciación para enmarcar la película (lo que sería cine bélico en el sentido más amplio) o que la contienda histórica en que se enmarque el relato constituya una simple anécdota. Lo cierto es lo que tu afirmas: se requiere que tenga repercusión en la trama. De concebir lo contrario cualquier película con esa construcción en la que lo bélico es circunstancial y contingente podría pertenecer a cualquier género en que la quisiésemos situar.

    Ojo. No se trata de que las creaciones tengan un componente bélico y una técnica militar exquisita y acertada al extremo. La técnica militar a ultranza puede conllevar un deterioro del interés que genere el film. Ahora bien, personalmente adoro que los productores y directores sean meticulosos con ese tipo de cuestiones. Los fans de la Historia, más que del cine, venimos exigiendo ese tipo de detalles que, muy a mi pesar, está demasiado descuidado, incluso en producciones de magnos presupuestos aunque, por lo general, la impresión sea la contraria. Buen ejemplo de ello puede ser “Salvar al soldado Ryan”. En apariencia es buena, pero hay graves errores.

    La controversia cine bélico vs cine histórico es otra cosa que no es fácil clarificar. Pienso que es una mera cuestión de detalles.

    Saludos y siento haberme extendido.

    Responder

    1. Wittmann:

      Creo que estamos de acuerdo en general sobre este tema. Me ha llamado la atención que menciones los errores que dices presenta la magistral “Salvar al soldado Ryan” y me gustaría que me los indicaras.

      Me alegra poder debatir sobre Cine bélico con alguien tan entusiasta como tú.

      Saludos

      Steiner 🙂

      Responder

  6. Hola de nuevo Steiner.

    He intentado encontrar la película en tu blog pero no he sido capaz. Por ello te comento, aunque de modo sucinto, en este apartado. Antes de nada, anticipo que el placer es mutuo, pues son temas que me encantan.

    Aunque se pueden señalar varios errores te voy a señalar tres que, unos por anecdóticos y otro por conocido, llaman la atención. Pero hay más.

    En primer lugar, la recreación del Tiger. Es buena, pero no exacta. Como fiel admirador de este blindado he de romper una lanza en favor de los productores pues apenas hay Tiger I operativos en el mundo. Pero lo cierto es que la recreación que podemos ver en “Los violentos de Kelly” es más exacta, sobre todo en el tamaño, que la que podemos ver aquí. La base de la mayor aproximación de la película que coprotagoniza Eastwood reside en el hecho de que tomaron un tanque soviético más adecuado para adaptarlo, dado que el T34 utilizado en la película de Spielberg se queda escaso en muchos aspectos, sobre todo en tamaño, aunque adolece de otras taras.

    Por otro lado, algo que vengo debatiendo mucho últimamente, llama la atención la ausencia de técnica militar y estrategia militar, al tiempo que la nulidad cerebral que se aplica a los alemanes (cuando en realidad era el mejor ejército del momento en preparación y armamento). Me explico. Se viene elogiando a “Salvar al soldado Ryan” por su supuesta estrategia militar y sus planteamientos que, dicen, se pueden ver perfectamente en el film, sobre todo en la escena de la ciudad. Eso es rotundamente falso. Empezando por el hecho de que el francotirador americano, Jackson, se ubica en el campanario y desde ahí consigue múltiples objetivos alemanes. Pero ello es inconcebible dado que un francotirador, del bando que fuese, salvo en muy puntuales funciones de observador, jamás se situaría en un campanario: es el primer lugar al que dispararían los cañones enemigos. Pero los alemanes, como son los malos, entran en el pueblo de forma anárquica, sin prevenirse frente a francotiradores y sin comprobar ni uno sólo de los edificios que dejan atrás.¿Donde está la estrategia? No obstante, momentos antes vemos como, cuando Caparso cae al suelo abatido por un francotirador, el mencionado Jackson (como es americano) con sólo ver desplomarse a su compañero y con una lluvia que apenas permite ver a lo lejos sabe desde donde viene el disparo, el arma usada, la distancia de disparo y casi puede adivinar el color de los ojos, el expediente académico y el historial médico del francotirador alemán.

    El final a lo “séptimo de caballería”, la grotesca imagen de alemanes huyendo y otrás “joyas” completan el catálogo.

    Saludos Steiner.

    Responder

    1. Wittmann:

      Pues no te falta razón en lo que apuntas sobre Salvar al soldado Ryan. Ciertamente lo del Tiger es un fallo que yo considero menor ya que da el pego perfectamente. Es verdad que es más pequeño, pero está bastante logrado. Me parece más grave el tema de la táctica militar aunque también pasa desapercibido este detalle al público en general y no iniciado en temas militares. Pero lo del campanario yo siempre lo he dicho: primero, es mucho más difícil acertar desde mucha altura ya que el ángulo de disparo complica las cosas. Segundo, es un lugar demasiado fácil de descubrir y de neutralizar. Para observación vale, pero no para un francotirador.

      Por lo demás me sigue pareciendo la mejor película bélica de todos los tiempos hasta el momento. No has encontrado mi comentario porque aún no lo he escrito; lo cierto es que me lo reservo para hacerlo con tranquilidad recreándome un poco más.

      Saludos

      Steiner 🙂

      Responder

  7. Hola de nuevo.

    Pues yo soy de los que creo que sí es opinión del público general el considerar esta película una obra maestra. En mi humilde opinión es una buena película, pero la impronta americanizante de poner más explosiones y disparos gratuitos en detrimento de un mayor rigor histórico y de la trama le restan demasiado peso. He visto este fin de semana “Lazos de guerra” que, aun con tintes americanos, me pareció una genialidad, una auténtica obra maestra.

    Saludos.

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s