EUROPA, EUROPA – 1.990

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Director: Agnieszka Holland

Alemania, años treinta hasta el final de la guerra. Se cuenta la historia de un adolescente judío alemán cuya familia es atacada por los nazis antes de empezar la guerra y asesinan a su hermana. Se trasladan a Polonia donde les sorprende la invasión alemana. Los padres deciden enviar a sus dos hijos más jóvenes hacia el Este para evitar a los nazis, pero se encuentran con que los bolcheviques han pactado con los alemanes y han invadido una parte de Polonia. Solly Perel, el protagonista, se separa de su hermano en la confusión de refugiados que deambulan buscando la seguridad y es enviado por los rusos a un orfanato donde se le instruye en el comunismo. Al llegar los nazis es capturado y cuando dice que es alemán lo acogen en una compañía de la Wehrmacht como traductor, ya que habla también ruso. Tras convertirse por casualidad en un héroe, el capitán de su compañía pretende adoptarlo y es enviado a Alemania. Ingresa en las Juventudes Hitlerianas donde tiene serias dificultades para ocultar su condición de judío a través de su marca física: la circuncisión. Tras combatir en los últimos días de la guerra es capturado por los rusos.

La película tiene su interés en cuanto nos presenta algunos aspectos de la vida en la retaguardia alemana durante la guerra; aspectos que no se han prodigado demasiado en el cine. Me refiero a que vemos cómo podía ser la vida en las Juventudes Hitlerianas por ejemplo, o la mentalidad de una parte de la sociedad alemana; el miedo/odio que se les inculca hacia los judíos, y la vocación de sacrificio y servicio al Reich. Véase la escena en que se menciona que la chica va a regalar su hijo (engendrado con ese fin) al programa Lebensborn.

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La historia no deja de ser increíble aunque resulte ser real: al final de la misma aparece el verdadero Solly Perel que cuando se hizo la película aún vivía en Israel. Como bien le dice su hermano al reencontrarse al final de la cinta: “no le cuentes tu historia a nadie, no te creerán”.

El contenido de la escena en la clase de las Hitlerjugend en que el profesor explica cómo reconocer a los judíos, recuerda a otros filmes como La hora 25. Resulta que van a poner a un judío como ejemplo de ario, y pretenden reconocerlos porque gesticulan exageradamente con las manos al hablar. Cuando vi la escena vino a mi cabeza Donald Sutherland moviendo las manos al ser rodado para un documental en Rebelión en Polonia, que es posterior.

La ambientación es quizá lo mejor de la película: los decorados están muy logrados así como el vestuario. En cuanto a los actores, no sobresale ninguno; ni siquiera Marco Hofschneider en el papel protagonista. Quizá lo mejor que le ha salido es poner cara de niño bueno, aunque no parece que tenga que esforzarse mucho para conseguirlo.

La película no presenta valores destacables en ninguno de sus apartados y lo peor que tiene es su enorme maniqueísmo: todos son absolutamente malos. Los rusos porque engañan a los niños con lluvias de caramelos. Los alemanes porque son todos unos fanáticos con el cerebro lavado por el régimen. Los únicos completamente buenos son los judíos que sólo sufren.

Aunque hay muchas escenas malas en la película, destaca con nota la de la nazi entrada en años y carnes que desvirga al chico pensando que está yaciendo con el propio Führer. Y no se da cuenta de la circuncisión, claro. Hay otras dos escenas semi-oníricas en que aparecen Hitler y Stalin que no tienen ningún sentido.

En fin, no me ha gustado nada. Totalmente prescindible.

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4 Comments

  1. Buenas Steiner

    Lamento disentir, pero a mi “Europa, Europa” me parece una grandísima pelicula. Precisamente, lo que más me gustó fue su crítica a los dos grandes totalitarismos del S. XX: tanto su visión ácida del verdadero propósito del comunismo (algo, raro, rarísimo) que pretendia lavar el cerebro a los ciudadanos para convertirlos en robots; como su tragicómica visión del racismo nazi.

    Y para nada creo que estén los malos frente a los buenos. En el bando alemán, aparecen buenas personas entre los soldados (como el amigo de Jupp, que muere en el frente ruso), o incluso en las juventudes hitlerianas donde Jupp encuentra buenos amigos. Yo creo que esta película es riquísima en matices y lleva al espectador a una profunda reflexión sobre el efecto pernicioso que las ideologías pueden ejercer sobre el ser humano. Para mi, imprescindible.

    Saludos

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  2. Kleist:

    Gracias por el comentario. La verdad es que da gusto que disientas de mi opinión con tantos argumentos y tan bien fundamentados. Ésta es una de las partes más interesantes de lo que estamos haciendo: que cada uno pueda exponer su visión y que el lector se forme la suya propia cuando vea la película.

    Un sadudo.

    Responder

  3. Guten tag:A mi la única parte que le creo a esta pelicula cuando la vi hace mucho tiempo atrás y que por cierto la tenia prohibida por mis abuelos alemanes, es la parte del programa Lebensborn,después todo lo demás me parece muy fantasiosa y quien me asegure que fue verdad que no me venga a decir que cada detalle de esta pelicula es verdad porque no le creo ni un poco.
    Greetings.

    Responder

    1. Ceci:

      Estoy de acuerdo contigo. Como habrás leído en mi comentario, a mí me pareció una mala película.

      Saludos

      Steiner 🙂

      Responder

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