El último samurái (The Last Samurai) – 2003

 

El último samurái - Steiner Cine Bélico

Dedicatoria
Quiero dedicar esta crítica a mi esposa por su cumpleaños, porque hemos disfrutado juntos de esta película en varias ocasiones.

Director: Edward Zwick

Japón 1876. Un capitán del ejército de los EE.UU., atormentado con remordimientos por su actuación en las campañas donde masacraron a los indios, es contratado para modernizar y adiestrar al ejército del Imperio japonés que se encuentra inmerso en un proceso de cambios que lo llevan hacia su occidentalización. Una parte del país encabezada por los samuráis está en contra de estos cambios y se rebela. El bisoño ejército que está preparando el capitán Algren es enviado a combatir a los samuráis, unos salvajes medievales que luchan con arcos y flechas frente a los fusiles modernos. Tras una escaramuza, el capitán será hecho prisionero y tendrá la ocasión de conocer cómo viven los samuráis así como su filosofía de vida basada en el honor y el servicio al Emperador.

El argumento está muy bien construido presentando al menos cuatro partes claramente diferenciadas en las casi dos horas y media que dura la cinta: la primera nos presenta al personaje del capitán Nathan Algren antes de su viaje; la segunda muestra su llegada al Japón y va armando la trama con personajes y situaciones; la tercera se desarrolla en el poblado de los samuráis donde se encuentra retenido el capitán y donde conocerá su forma de vida y costumbres; la cuarta y última plantea el desenlace aclarando quiénes son los buenos y los malos.

El ritmo se hace frenético en la parte final, habiéndose mantenido bastante vivo durante toda la duración de la película.

A nivel interpretativo, Tom Cruise borda el papel de soldado veterano con muchas batallas a sus espaldas, con unos fantasmas interiores que lo superan a veces y con un sentido del honor hundido que va recuperando a lo largo del metraje. Ken Watanabe en el papel de Katsumoto lo superborda, si me permitís el término: transmite fuerza, respeto, honor y fidelidad. Representa la fuerza de la tradición frente a la modernidad invasora que amenaza con la destrucción de los valores tradicionales del Japón. Fue nominado como mejor actor de reparto tanto para los Óscar como para los Globos de Oro, sin lograr ninguno de los dos. El resto del reparto de secundarios es más que correcto desde el Emperador, hasta el fotógrafo, pasando por los principales samuráis, Taka, Omura, etc.

Quiero destacar que algunos diálogos están cargados de significado y, en general, mantienen un nivel más que aceptable.

El último samurái - Steiner Cine Bélico

La ambientación es perfecta. Desconozco si a nivel histórico todos los detalles son o no exactos, pero el colorido y la plasticidad de las armaduras, las armas, los decorados y todos los exteriores, aunque rodados en Nueva Zelanda y con algún retoque digital, dan perfectamente con la situación que se nos presenta.

Sobre la fotografía destacar su colorido; y en lo referente a la banda sonora diré que no destaca especialmente aunque cumple perfectamente su función de acompañar los momentos más importantes.

Una de las mejores escenas es cuando aparecen los samuráis por primera vez entre la niebla en el bosque: realmente consigue transmitir al espectador el pavor que sienten los novatos soldados del ejército de Algren. También me ha gustado la de la huída de Katsumoto de Tokio y su correspondiente lucha. Además de la batalla final…

Aunque suponga una incomodidad para el espectador tener que leer los subtítulos, me parece un gran acierto que se hayan mantenido los diálogos en japonés sin doblar porque contribuye excepcionalmente al realismo de algunas partes del filme.

El último samurái - Steiner Cine Bélico

 

Lo mejor: una historia contundente que logra sorprendernos en algunos momentos dosificando la acción convenientemente hasta la explosión final. Un filme muy visual que me despertó una gran fascinación por las armaduras samurái.

Lo peor quizá sea el excesivo maniqueísmo del personaje de Omura sin que el Emperador perciba su interés particular y opuesto al de su pueblo.

Las frases.

  • Katsumoto refiriéndose a las flores del almendro: “Te puedes pasar toda la vida buscando la flor perfecta, ¿y sabes por qué? Porque todas son perfectas”.
  • Inscripción en la katana que Katsumoto regala a Algren: “Pertenezco al guerrero en el cual se han unido lo viejo y lo nuevo”.
  • El Emperador en el alegato final: “Yo sueño con ver unificado a Japón, una nación con fuerza, independiente y moderna. Ahora tenemos trenes y cañones, ropa occidental, pero no hay que olvidar nuestro origen, de dónde venimos”.

La anécdota. Batió los records de taquilla de una película estadounidense en Japón.

Conclusión. Una buena película, con grandes dosis de entretenimiento, con el ritmo suficiente para evitar que el espectador abandone la butaca, con momentos épicos y tiernos, que muestra cómo unos valores superiores pueden guiar las vidas de muchas personas. Imprescindible.

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