EN TIERRA HOSTIL (The hurt locker) – 2008

En tierra hostil

Directora: Kathryn Bigelow

Iraq, en 2005. Un equipo de desactivación de explosivos del ejército estadounidense pierde a su experto, el sargento Thompson. Es reemplazado por el sargento James que actuará de forma algo más inconsciente e impulsiva en las distintas misiones a que deben enfrentarse.

Esta película presenta un ritmo suficientemente movido como para mantener la atención del espectador prácticamente sin caídas; y cuando parece que va a producirse una de éstas, rápidamente estamos de nuevo subidos al Humvee y nos dirigimos hacia una nueva misión.

En el apartado interpretativo, Jeremy Renner en el papel del impredecible sargento James realiza un trabajo estupendo, muy convincente y, sobre todo, cargado de naturalidad. Perfectamente podría haberse llevado el Óscar para el que fue nominado. También me ha gustado la actuación de Anthony Mackie como el Sargento J.T. Sanborn, en una interpretación bastante creíble. Poco más que resaltar en este apartado; únicamente mencionar el cameo de Ralph Fiennes que aporta un toque colorista brevísimo al plantel de actores prácticamente desconocidos.

 En tierra hostil   En tierra hostil

La ambientación es correcta, como no podía ser de otra manera en los tiempos que corren; vehículos y armas están muy cuidados, así como los uniformes. Los escenarios podrían ser en el mismo Iraq ya que fue rodada en Jordania, muy cerca del país en que se desarrolla la acción.

Los efectos especiales no destacan en ninguno de los dos sentidos, aunque tampoco juegan un papel fundamental en la cinta.

Me han gustado especialmente la escena de los francotiradores en el desierto y la secuencia del supermercado en el pasillo de los cereales, donde un simple paseo de la cámara nos manda claramente el mensaje de la nula preparación para la vida normal de James, habituado a jugarse la vida a diario. “Todo lo demás carece de importancia y, además, no soy capaz de enfrentarme a ello”, parece que está pensando cuando le cuenta a su novia los terribles momentos que ha vivido en Iraq mientras ella no le presta atención estando más concentrada en la verdura que está limpiando…

En tierra hostil

Lo mejor. Sin duda el ritmo sostenido de toda la cinta.

Lo menos bueno. Me han chocado varios aspectos de la película: el primero es cuando envían el robot para acercarse a la presunta bomba; éste pasa entre mucha gente, población civil que extrañamente no ha sido evacuada de la zona de peligro. El segundo es cuando el taxi se salta el control a toda velocidad dirigiéndose hacia el artificiero. Es muy extraño que no se abra fuego sobre él, estando plenamente justificado pues está en peligro la vida de uno de los soldados. También choca que se arriesgue a un equipo especializado actuando como fuerza de reconocimiento, ya que ese trabajo se suele dejar a otras tropas más preparadas en ese aspecto.

La frase. El sargento Sanborn a James: ¿Te das cuenta de que cada vez que intervenimos es a vida o muerte?

No se trata de una película espectacular en ninguno de sus apartados pues, como he comentado antes, los efectos especiales son normales para los estándares actuales, la fotografía está más que correcta sin destacar, las actuaciones tanto de los personales principales como las de los secundarios son acertadas pero sin excesivos lucimientos, la ambientación no puede ser más que correcta teniendo en cuenta su presupuesto; en fin, una cinta que no destaca por nada en concreto pero que, uniéndolo todo junto con la tensión mantenida, consigue atrapar al espectador con fuerza y hacer que abandone la sala con muy buen sabor de boca. En mi opinión se merece el Óscar que ha obtenido a la mejor película.

REDACTED – 2007

Redacted-1

Director: Brian de Palma

Afueras de Bagdad (Irak), 2.006. Una escuadra de soldados norteamericanos realiza el trabajo rutinario y aburrido de mantener un punto de control registrando coches y transeuntes. Uno de sus miembros graba con su cámara la vida cotidaiana del grupo para presentarlo a la Escuela de Cine cuando vuelva a casa. Desde este punto de vista vemos el día a día del punto de control, cómo patrullan reconociendo las zonas asignadas y cómo muere un sargento alcanzado por una bomba trampa. Una noche, algunos soldados del grupo deciden volver a una casa donde vive una estudiante de 15 años que pasa a diario por el control. Ya han registrado la casa durante el día sin encontrar nada y han detenido al padre. Su intención es violarla encontrando la oposición de algunos miembros del grupo. Esta acción también es grabada por el aprendiz de reportero.

El argumento se basa en los hechos reales que ocurrieron en la zona donde se desarrolla la acción. La película está rodada en tono de cámara subjetiva y, a veces, cámara oculta con aire documental, consiguiendo un gran realismo ya que intercala imágenes reales que no se diferencian de las rodadas para el film. El tema es prácticamente clavado al de “Corazones de hierro”, del mismo realizador Brian de Palma, aunque aquella vez se trataba de la guerra de Vietnam.

Redacted-3    Redacted-4

Los actores son todos desconocidos, lo que no impide que realicen unos trabajos totalmente creíbles. No hay un protagonista claro, más bien es el grupo el que asume ese papel.

La cinta retrata muy bien lo que puede ser el ambiente y las motivaciones de los soldados norteamericanos en y frente a la invasión de Irak. Podemos observar cómo la disciplina, aunque cumpla su papel fundamental en las acciones militares, no es capaz de detener los más bajos instintos de algunos soldados que pretenden disfrazar sus viles actos con la venganza de camaradas caídos.

Los formatos tan dispares que se emplean en la narración confieren un interés especial a esta película que parece hecha como si fuera un collage de informaciones procedentes de muy distintos medios: vídeo casero, cámaras de seguridad, noticiarios de TV, videoblogs de Internet, etc.

Redacted-5   Redacted-2

Se trata de una película muy impactante tanto por los sucesos como por la dureza de algunas imágenes reales que se muestran. Llaman la atención las palabras del padre a su hijo, el soldado que ha sido incapaz de detener a los asesinos cuando éste le pide consejo sobre si denunciarlos: “no necesitamos otro Abu-Ghraib” en clara referencia a que lo deje correr dándole a entender que no beneficiaría a nadie.

Me ha gustado mucho la escena final en que el soldado McCoy en su fiesta de regreso relata a sus amigos la realidad de lo que ha vivido en la guerra, y termina diciendo: “tengo demasiados recuerdos y no sé cómo voy a vivir con ellos”.

Lo peor del filme puede ser su tono maniqueo ya que nos presenta sólo dos realidades: la blanca y la negra. Las grabaciones procedentes de Internet y los relatos de los Blogs sólo abundan en lo ya contado pues toda la trama ha quedado perfectamente expuesta sin ellos.

En resumen, una buena película de denuncia con escalofriantes imágenes reales de los daños colaterales producidos por los soldados norteamericanos en Irak. Se trata más de una película documental que de un film bélico al uso. Recomendable.

AMERICAN SOLDIERS. UN DÍA EN IRAK (A day in Irak) – 2005

 

american-soldiers200px.jpg

 Director: Sidney J. Furie

Irak, 7 de abril de 2004. Un escuadrón de caballería norteamericano de patrulla cerca de Bagdad es atacado reiteradamente por la insurgencia iraquí sufriendo varias bajas a lo largo del día. No pueden ser evacuados porque todas las tropas están siendo atacadas y reina el caos en la zona. Pasarán un calvario en un larguísimo día de patrulla en que serán ayudados por la policía iraquí y por una unidad de la policía militar estadounidense, y descubrirán un centro de detención y torturas de la CIA.

Se trata de una de esas producciones de serie B con bajo presupuesto que mezcla la denuncia y la propaganda, entrando en el maniqueísmo y los tópicos. Por un lado se nos dice que los soldados americanos están en Irak para ayudar al pueblo iraquí salvándolo de las garras de Sadam y para llevarles la democracia. Por otro se denuncian las atrocidades realizadas por la CIA y los errores en acciones como bombardeos que acaban castigando a la población civil.

Aparecen algunos de los elementos típicos de la propaganda como los soldados de clase baja que se han alistado para ganarse la vida pero que acaban estando convencidos de que hacen lo correcto. Estos mismos militares, que reciben constantemente el fuego de la insurgencia y ven morir a sus compañeros, reaccionan revelándose ante la injusticia de las torturas de la CIA. El pueblo iraquí aparece como el gran sufridor. La policía iraquí es amiga y colabora con las tropas de ocupación pero con infiltrados en sus filas. En fin, los malos son muy malos y los buenos unos santos.

Como gran error hay que mencionar que el problema religioso, fundamental para entender el drama de Irak, no aparece por ninguna parte.

Salvando el abismo entre las dos, esta película nos recuerda en muchos aspectos a Black Hawk derribado: la música en forma de cánticos, la estructura de la huída y el constante hostigamiento, los compañeros muertos o heridos, el frustrado rescate, el ritmo frenético de la cinta.

La ambientación es más que aceptable teniendo en cuenta el bajo presupuesto. Los uniformes, armamento y vehículos están correctos aunque los escenarios no parecen ni de lejos de un país árabe. Los efectos especiales que utilizan las técnicas más modernas están muy logrados y las escenas de acción, muy abundantes, consiguen mantener la atención del espectador durante la más de hora y media que dura la cinta. Algunas secuencias consiguen un gran realismo como las que muestran las heridas o las tácticas de combate.

Los actores, todos desconocidos, no pasan del aprobado; aunque tampoco les ayuda el guión a través de diálogos superficiales y con poca sustancia por mucho que se ponga en sus bocas grandes palabras como la defensa de la libertad y la decencia.

Lo mejor es sin duda el ritmo. Al margen de todo lo negativo ya apuntado, la película no sólo no llega a aburrir sino que consigue mantener nuestra atención prácticamente sin altibajos. También creo que consigue reflejar muy correctamente el caos que se vive en la zona.

Lo peor es la falta de credibilidad: cuesta creerse que tropas tan profesionales y disciplinadas se amotinen y liberen a prisioneros por su cuenta ante la pasividad de su propia policía militar. Todo ello sin contar con que es humanamente entendible que cuando estás viendo caer a muchos de tus compañeros, no ayudes a tu presunto enemigo. También en el lado negativo hay que decir que los ataques son todos prácticamente iguales: camioneta, lanzacohetes, kalashnikov y turbantes.

Como anécdota, la unidad de policía militar norteamericana lleva la insignia de la 1ª División, la Uno rojo.

La frase: “así es la guerra: te reagrupas y sigues adelante”.

En resumen, se trata de una película entretenida aunque algo insustancial y maniquea.