ZULÚ – 1.964

Zulú

Natal, África del sur, 1.879. Una compañía del 24º Regimiento del ejército inglés se encuentra en una misión religiosa en el cañón de Rorke’s apoyando la construcción de un puente dirigida por un teniente de ingenieros reales, Tte. Chard magníficamente interpretado por Stenley Baker. El teniente al mando de la compañía regular es el Tte. Bromhead, un aristócrata inglés descendiente de ilustres militares, muy bien llevado por Michael Caine a pesar de ser su primera película. El pastor de la misión donde se encuentra el destacamento regresa del poblado del rey Zulú Cetshwayo donde se ha enterado de la matanza de soldados británicos en Isandwana y les avisa de que 4.000 guerreros zulúes se dirigen hacia allí para atacar la misión. Tras un breve y bien presentado enfrentamiento entre los dos tenientes para dilucidar quién ostentará el mando, se ponen mano a la obra para preparar la defensa construyendo parapetos con sacos de víveres y volcando las carretas mientras el reverendo, magistralmente interpretado por Jack Hawkins, se esfuerza por convencerlos de que abandonen la misión o en su defecto le permitan evacuar a los heridos. Posteriormente el reverendo será encerrado y más tarde expulsado para no desmoralizar a los soldados. Los zulúes atacan repetidamente ofreciéndonos unas magníficas escenas de lucha, donde la muerte dulce (sin sangre) es la tónica sin que se eche en falta el realismo de películas más modernas. Después de una larga batalla en que los británicos pasan verdaderos apuros para contener los ataques de los nativos, la cinta tiene un final inesperado.

La película presenta una ambientación excelente donde tanto los uniformes como el armamento están muy cuidados, así como las inmejorables imágenes de los zulúes que consiguen ponernos los pelos de punta cuando, antes de atacar, hacen chocar las lanzas contra los escudos.

Zulú

La espectacular banda sonora y la fotografía también ayudan a meter al espectador en ambiente presentando unos planos bellísimos y que cuentan perfectamente parte de la historia.

En el apartado interpretativo, además de los ya mencionados Stanley Baker, Michael Caine y Jack Hawkins, hay que mencionar a Nigel Green en el papel del sargento mayor Bourne interpretado con maestría y credibilidad; muy en su línea de otros trabajos como Tobruk.

Lo que más me ha gustado ha sido la media hora final en que los combates se suceden y la cinta adquiere un ritmo frenético que casi no deja ni parpadear al espectador.

Zulú

Lo peor casi nada, quizá la larga presentación de los personajes; aspecto que no enturbia en absoluto la calidad del filme.

La frase. El sargento Bourne cita las escrituras recordando que su padre fue predicador: “El señor de los ejércitos está con nosotros”.

Resumiendo, se trata de una película imprescindible para cualquier amante no sólo del cine bélico, sino también de aventuras o del cine en general.

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