Rambo II. La misión – (Rambo: First Blood Part II) – 1985

Rambo II

Director: George Pan Cosmatos

John Rambo es liberado de la prisión donde cumple condena por los delitos cometidos a su regreso a EE.UU. para realizar una nueva misión: volver a Vietnam para averiguar si quedan prisioneros americanos. Únicamente tiene que hacer fotografías, sin intervenir en ningún momento. Se espera que demuestre que no hay prisioneros para cerrar la cuestión que colea desde que terminó la guerra. Tras un accidentado salto en que pierde todo su equipo, logrará llegar a un campo de prisioneros con la ayuda de una agente local y será abandonado a su suerte en territorio enemigo ante la posibilidad de que demuestre la existencia de estadounidenses presos en el país asiático.

La trama argumental es simple pero da para mucho: patriotismo, camaradería, combates, traiciones, una pequeña historia de amor… todo atrapado en un ritmo muy constante que no deja lugar al aburrimiento.

Las interpretaciones continúan en la línea de la primera entrega y se mantendrá en las siguientes. Stallone está correcto en su papel de comando superespecializado en guerrilla y supervivencia, capaz de matar de mil formas diferentes sin inmutarse, insensible al dolor y resistente a cualquier herida sin perder capacidad combativa. Richard Crenna (Coronel Trautman) tan inexpresivo como siempre y varado en la seguridad de que Rambo siempre vuelve; además, él es el único que puede controlar a “la bestia” de John. El resto del reparto en papeles más o menos secundarios dan correctos dentro de lo que se espera de ellos: los vietnamitas son torpes y poco eficientes, los rusos un poco mejores, más crueles, con uniformes más bonitos y mejor armamento; los miembros de la CIA unos tipos insensibles con el único objetivo de servir a unos oscuros intereses distintos de los de Rambo, sus camaradas y el resto de gente de bien.

La ambientación es correcta en cuanto a los exteriores que fueron rodados en México, y los decorados dicen correctamente Vietnamitas. El armamento no encierra mayor dificultad: AK-47, lanzacohetes y poco más. Sí llaman la atención dos elementos: el arco con flechas normales o de cabeza explosiva, y el machete que jugará un papel simbólico muy importante en toda la saga.

Rambo II

Obsérvese el “collage” realizado en el cartel mezclando la ametralladora M60 con el lanzacohetes…

La fotografía no destaca en nungún sentido, mientras que la banda sonora de Jerry Goldsmith me parece bastante desafortunada por mezclar toda clase de ritmos que no encajan entre sí. De hecho se llevó uno de los premios Razzie como peor canción original para Peace in Our Life.

Aunque mal recibida por la crítica por su nivel de violencia, fue un gran éxito de taquilla. Incluso el Presidente Reagan afirmó que Rambo personificaba el símbolo del ejército estadounidense y ocupa el puesto 222 del ranking de películas más inspiradoras del American Film Institute (Wikipedia).

Fue nominada al Óscar por los Mejores efectos de sonido en 1985, aunque tan solo cosechó los cuatro premios negativos Razzie: peor película, peor actor (Stallone), peor guión (Stallone y Cameron) y la ya citada peor canción original.

Rambo II

 

Lo mejor: el ritmo y las escenas de acción que hacen que la hora y media de metraje se nos haga corta.

Lo peor: la falta de realismo.

La anécdota: James Cameron, el director de Titanic, Avatar y Terminator entre otras, es coguionista de esta película y se llevó su correspondiente Razzie.

La frases:

  • Rambo a la agente local que le ayuda sobre el terreno: “Prescindible es como cuando te invitan a una fiesta, no vas, y a nadie le importa”.
  • Alegato final de Rambo ante Trautman: “Yo quiero lo que ellos quieren, y lo que cualquier otro que viniese aquí, a dejarse las tripas y dar todo lo que tiene, quiere. Que su país lo quiera tanto, como nosotros lo queremos”.

Conclusión
Tengo que reconocer que no puedo ser objetivo con esta película ni con el resto de la saga porque, a pesar de todos sus defectos, me gustó en su momento y me sigue gustando cada vez que vuelvo a verla. Yo la calificaría de entretenida.

Tras la línea enemiga: Comando de élite (SEAL Team 8 Behind Enemy Lines) – 2014

Tras la línea enemiga: Comando de élite

Director: Roel Reiné

República Democrática del Congo, 2014. Un comando SEAL de EE.UU.  es enviado desde Sudáfrica a destruir un campamento de entrenamiento de Al-Qaeda donde se trafica con armas y rescatar a una agente local de la CIA que está prisionera allí. Al mando del campamento está el general Tonga, un actor importante en la guerra civil acusado de crímenes de guerra y genocidio. Una vez allí surge una nueva misión que los llevará a intentar evitar la venta de uranio a terroristas internacionales y destruir a “Malin”, el misterioso traficante del que únicamente se conoce su nombre.

Esta película, estrenada en 2014, se vende como la cuarta entrega de la saga “Tras la línea enemiga”, cuyas antecesoras tuvieron escasa calidad y acogida, salvo la primera en 2001.

En la interpretación cabe decir que el único nombre conocido, Tom Sizemore, no consigue salvar ni un ápice la malísima calidad del filme, ya que su papel es demasiado superficial, cargado de lugares comunes y aparece sobreactuado en gran parte del metraje. Además, sale tan maquillado, creo que con la intención de presentarlo más joven, que parece un muñeco de cera. Sobre los demás actores cabe apuntar lo mismo: sobreactuación, tópicos y superficialidad. Ni siquiera la coreografía en la forma de actuar de un comando como el que se nos pretende vender aparece convincente.

Los diálogos son tan malos que incluso llegan a explicarnos algunas expresiones del argot propio de estas situaciones. P.e. cuando el comando llega a su destino dicen: “el pájaro está vacío” en clara alusión al helicóptero que regresa; y apuntan, por si no lo hemos entendido, “nuestro equipo está en tierra“.

No sé qué pinta Tom Sizemore en el cartel con un arma ya que no es el protagonista, su papel se desarrolla totalmente en la sala de control de seguimiento del equipo SEAL y no toca un arma en toda la película. Seguramente se trate de un gancho para atraer espectadores. En cualquier caso, no creo que luzca este título con orgullo en su filmografía donde ni se acerca al gran actor que todos conocemos.

La ambientación sí aparece convincentemente lograda en cuanto a la localización de exteriores que bien podrían ser en África. Los uniformes y el armamento se ven correctos. Los vehículos, al tratarse de un país africano, no presentan mayor dificultad, aunque el helicóptero que utiliza el comando hasta en dos ocasiones es comercial, no militar, lo que se justifica en la cinta argumentando que “pasará desapercibido”. El Dron es quizá el elemento más llamativo, así como su manejo y las pantallas con la información que facilita junto con el satélite.

Tras la línea enemiga: Comando de élite
Dentro del apartado técnico cabe apuntar que en algunos momentos los movimientos de cámara son excesivamente rápidos provocando el mareo y el desconcierto del espectador, sobre todo al comienzo de la operación. Sin embargo, durante el primer ataque, hay movimientos de cámara y tomas realmente espectaculares y no vistas hasta ahora, aunque éstas no son la tónica general.

Los efectos especiales tampoco pasan de la discreción, ni siquiera los disparos que ya logran transmitir un importante realismo incluso en filmes de escaso presupuesto.

La discreta banda sonora alterna temas de hip hop, fuera de lugar completamente, con los típicos cánticos tribales comunes en películas de este tipo, y que tan magistralmente aparecen en Black Hawk derribado.

En cuanto al ritmo hay que decir que se mantiene suficientemente con alguna caída  para introducir una escena completamente forzada, como es el “revolcón” del guapo de turno con la chica, a la que acaban de vendarle un disparo de un AK-47 en un brazo.

Tras la línea enemiga: Comando de élite
La falta de realismo es constante durante todo el metraje: cinco “superhombres” que son capaces de acabar con todo un ejército sin despeinarse; la munición que no se acaba nunca incluso después de haber dicho casi al inicio de la cinta que les quedaba el 40%; no se preocupan de capturar armas ni munición al abundantísimo enemigo abatido; vemos un mortero disparando desde una zodiac en movimiento durante una persecución; el “guapo” es capaz de detener a cientos de milicianos armados con AK-47, bazookas y demás con una simple pistola; las emociones ante la pérdida de un compañero no reflejan lo que deberían; una herida grave en el pecho, se rellena con gasas y se le pone una inyección que recupera completamente al soldado, cuando todos esperamos la típica escena de la morfina para aliviar sus últimos momentos…

Lo mejor: el Dron. Me ha gustado ver, suponiendo que sea más o menos real, cómo se opera con un avión no tripulado en cuanto a los ataques y a la recogida de información, principalmente imágenes.

Lo peor: la falta de realismo que no consigue meter al espectador en la historia; no transmite la tensión ni el dramatismo de lo que está ocurriendo, además de todo lo apuntado más arriba.

La frase: “Sabe que fanatismo más dinero es igual a poder, y ése es su Diós; así que vamos a desmontarle el tinglado no tan silenciosamente“.

La anécdota: uno de los comandos dice “esto lo vi en una peli“, en clara alusión a “Salvar al soldado Ryan” y pega un espejo en un machete con un chicle para mirar dentro de una habitación.

Conclusión. Siempre he mantenido que hay que ver todas las películas para poder apreciar las que son realmente buenas; pero en este caso creo que podríais ahorrárosla. Es la peor película que he visto en los últimos años. Prescindible.

El último samurái (The Last Samurai) – 2003

 

El último samurái - Steiner Cine Bélico

Dedicatoria
Quiero dedicar esta crítica a mi esposa por su cumpleaños, porque hemos disfrutado juntos de esta película en varias ocasiones.

Director: Edward Zwick

Japón 1876. Un capitán del ejército de los EE.UU., atormentado con remordimientos por su actuación en las campañas donde masacraron a los indios, es contratado para modernizar y adiestrar al ejército del Imperio japonés que se encuentra inmerso en un proceso de cambios que lo llevan hacia su occidentalización. Una parte del país encabezada por los samuráis está en contra de estos cambios y se rebela. El bisoño ejército que está preparando el capitán Algren es enviado a combatir a los samuráis, unos salvajes medievales que luchan con arcos y flechas frente a los fusiles modernos. Tras una escaramuza, el capitán será hecho prisionero y tendrá la ocasión de conocer cómo viven los samuráis así como su filosofía de vida basada en el honor y el servicio al Emperador.

El argumento está muy bien construido presentando al menos cuatro partes claramente diferenciadas en las casi dos horas y media que dura la cinta: la primera nos presenta al personaje del capitán Nathan Algren antes de su viaje; la segunda muestra su llegada al Japón y va armando la trama con personajes y situaciones; la tercera se desarrolla en el poblado de los samuráis donde se encuentra retenido el capitán y donde conocerá su forma de vida y costumbres; la cuarta y última plantea el desenlace aclarando quiénes son los buenos y los malos.

El ritmo se hace frenético en la parte final, habiéndose mantenido bastante vivo durante toda la duración de la película.

A nivel interpretativo, Tom Cruise borda el papel de soldado veterano con muchas batallas a sus espaldas, con unos fantasmas interiores que lo superan a veces y con un sentido del honor hundido que va recuperando a lo largo del metraje. Ken Watanabe en el papel de Katsumoto lo superborda, si me permitís el término: transmite fuerza, respeto, honor y fidelidad. Representa la fuerza de la tradición frente a la modernidad invasora que amenaza con la destrucción de los valores tradicionales del Japón. Fue nominado como mejor actor de reparto tanto para los Óscar como para los Globos de Oro, sin lograr ninguno de los dos. El resto del reparto de secundarios es más que correcto desde el Emperador, hasta el fotógrafo, pasando por los principales samuráis, Taka, Omura, etc.

Quiero destacar que algunos diálogos están cargados de significado y, en general, mantienen un nivel más que aceptable.

El último samurái - Steiner Cine Bélico

La ambientación es perfecta. Desconozco si a nivel histórico todos los detalles son o no exactos, pero el colorido y la plasticidad de las armaduras, las armas, los decorados y todos los exteriores, aunque rodados en Nueva Zelanda y con algún retoque digital, dan perfectamente con la situación que se nos presenta.

Sobre la fotografía destacar su colorido; y en lo referente a la banda sonora diré que no destaca especialmente aunque cumple perfectamente su función de acompañar los momentos más importantes.

Una de las mejores escenas es cuando aparecen los samuráis por primera vez entre la niebla en el bosque: realmente consigue transmitir al espectador el pavor que sienten los novatos soldados del ejército de Algren. También me ha gustado la de la huída de Katsumoto de Tokio y su correspondiente lucha. Además de la batalla final…

Aunque suponga una incomodidad para el espectador tener que leer los subtítulos, me parece un gran acierto que se hayan mantenido los diálogos en japonés sin doblar porque contribuye excepcionalmente al realismo de algunas partes del filme.

El último samurái - Steiner Cine Bélico

 

Lo mejor: una historia contundente que logra sorprendernos en algunos momentos dosificando la acción convenientemente hasta la explosión final. Un filme muy visual que me despertó una gran fascinación por las armaduras samurái.

Lo peor quizá sea el excesivo maniqueísmo del personaje de Omura sin que el Emperador perciba su interés particular y opuesto al de su pueblo.

Las frases.

  • Katsumoto refiriéndose a las flores del almendro: “Te puedes pasar toda la vida buscando la flor perfecta, ¿y sabes por qué? Porque todas son perfectas”.
  • Inscripción en la katana que Katsumoto regala a Algren: “Pertenezco al guerrero en el cual se han unido lo viejo y lo nuevo”.
  • El Emperador en el alegato final: “Yo sueño con ver unificado a Japón, una nación con fuerza, independiente y moderna. Ahora tenemos trenes y cañones, ropa occidental, pero no hay que olvidar nuestro origen, de dónde venimos”.

La anécdota. Batió los records de taquilla de una película estadounidense en Japón.

Conclusión. Una buena película, con grandes dosis de entretenimiento, con el ritmo suficiente para evitar que el espectador abandone la butaca, con momentos épicos y tiernos, que muestra cómo unos valores superiores pueden guiar las vidas de muchas personas. Imprescindible.

LA PRESA (Southern Comfort) – 1.981

La presa

La presa

Director: Walter Hill

Louisiana (EE.UU.), 1.973. La Guardia Nacional se encuetra de maniobras. Un escuadrón compuesto por nueve hombres al mando de un sargento recibe la orden de salir de patrulla atravesando una zona pantanosa y de bosques en una marcha de 37 km. La últimas lluvias han modificado el aspecto del pantano siendo difícil guiarse por el mapa ya que hay muchas zonas inundadas. Se encuentran un campamento de cazadores desierto donde deciden tomar prestadas sus canoas para avanzar más deprisa. Mientras se alejan divisan a los cazadores que les observan desde la orilla y uno de los soldados bromea disparando la ametralladora con balas de fogueo. Los cazadores abaten al sargento y comienza una cacería en que las presas serán los bisoños soldados que sólo portan munición de fogueo.

La gran solidez argumental lleva de la mano al espectador sumergiéndolo en un ritmo trepidante de acontecimientos, provocados por el acoso constante de la cuadrilla de cazadores. La neblina de los pantanos de Lousiana, los sonidos de la ciénaga y el pánico de los aprendices de soldado transmiten un ambiente de inquietud permanente que parece no finalizar ni al terminar la cinta. El planteamiento argumental del grupo perdido, con la naturaleza como aliada del enemigo, y mezclando cine de suspense y bélico, se ha utilizado muchas veces posteriormente también con buenos resultados.

Otro cartel con el titulo original "Southern comfort"

Otro cartel con el título original

El reparto plagado de actores desconocidos o de segunda fila luce por encima de lo se podría esperar, y tanto Keith Carradine en una actuación bastante convincente, como Peter Coyote en uno más de sus eternos secundarios, consiguen una cinta vistosa y atractiva en que los personajes van evolucionando al ser desbordados por los acontecimientos.

La ambientación, sin grandes alardes tampoco requeridos, se presenta muy lograda tanto en los parajes en que se desarrolla la acción, como en el atrezzo militar que aparece en la película. Y, como ya se ha indicado, contribuye de forma importante al buen resultado general de la cinta.

Me ha gustado especialmente el clima de intranquilidad que logra crear a través de la ambientación y de la trama. También la forma en que muestra la América profunda de personajes extraños, siniestros y alejados de toda civilización.

Quizá el punto débil esté en que las relaciones entre los personajes no acaban de convencer y en ocasiones resultan forzadas.

Resumiendo, se trata de una buena película que logra meter al espectador en la acción desde los primeros momentos y aporta, además de los elementos ya mencionados de suspense y cine bélico, aspectos de thriller psicológico. Recomendable.

MURIERON CON LAS BOTAS PUESTAS (They Died with Their Boots On) – 1941

Director: Raoul Walsh

Estados Unidos de América, entre 1860 y 1876. El jóven Custer llega a la Academia militar de West Point donde se revela como un indisciplinado y mal estudiante. Allí conocerá a Beth y se enamorarán. Antes de graduarse como teniente comienza la Guerra de Secesión americana y ante la falta de oficiales es enviado al frente donde destaca por sus dotes de mando y sentido estratégico. Por error es nombrado General y, antes de que pueda ser revocada la orden, participa con gran éxito en varias batallas por lo que se le mantiene en el cargo. Al terminar la guerra se casa y la vida civil lo lleva al aburrimiento y al alcohol de donde es rescatado para organizar un nuevo Regimiento de caballería en la frontera con los Sioux. Tras algún tiempo consigue la paz con los indios habiendo logrado un Regimiento disciplinado y eficaz. Los intereses comerciales de una Compañía harán que lleguen muchos colonos a las colinas negras, territorio de los Sioux, rompiéndose el Tratado y comenzando una guerra que ningún bando quiere.

Se trata de una película rodada medio en clave de comedia, muy del gusto de los primeros años cuarenta. El argumento se sustenta sobre la biografía de George Armstrong Custer, magníficamente interpretado por Errol Flynn, si bien no se llega a profundizar en el personaje. Olivia de Havilland en el papel de Beth, la esposa de Custer, está en la línea de otras actuaciones de la época en que su personaje de chica guapa de buena familia y amante de su esposo no le permite un mayor lucimiento. Sí cabe destacar la actuación de Arthur Kennedy como Stuart, el enemigo de Custer desde la Academia, pasando por la guerra y terminando en el fuerte del 7º de Caballería. Logra una actuación muy convincente, sobre todo cuando muestra el enorme miedo o respeto a Custer en las escenas de la cantina. Por último mencionar a Anthony Quinn en el papel de Caballo Loco, el jefe de los Sioux, que hace poco más que un cameo.

La película presenta unas tomas espectaculares de los desplazamientos de la tropa y de los indios, con unos movimientos de cámara poco vistos hasta el momento e incluso hasta mucho después. La fotografía en Blanco y Negro es magnífica ayudando a conseguir un film épico que ha envejecido con gran dignidad, aspecto que se ve reforzado por una ambientación sobresaliente, si bien algunos efectos especiales están poco acertados: véanse los rellenos en los cuerpos que reciben flechas.

Las escenas de acción están correctamente rodadas aunque son flojas y no desentonan del aire del resto de la película utilizando las muertes dulces a que estamos acostumbrados en las cintas de la época.

El Coronel Custer da la orden de perseguir a los Sioux en Little big Horne dirigiéndose hacia una emboscada

Cabe apuntar que esta película no persigue un realismo a ultranza como sería exigible a otras grabaciones; me refiero a que algunas escenas son poco creíbles porque no se ha buscado su credibilidad en beneficio del conjunto. Véase la secuencia en que Custer captura a Caballo Loco y éste no mueve un músculo para defenderse; o la de la huída del jefe indio; y algunas otras como cuando Custer se cuela hasta en el Despacho del Presidente de los Estados Unidos. Estas escenas hay que interpretarlas dentro del tono irregular de semicomedia que tiene el film.

En lo referente al género es cierto que podría catalogarse de Western, aunque presenta ingredientes de otros muchos, siendo el predominante el que nos ocupa en este Blog.

Cabe destacar la inolvidable banda sonora de Max Steiner con su tema insignia Garry Owen sin desmerecer los demás temas épicos e indios.

Lo mejor. Me ha gustado la actuación de Flynn por la simpatía del personaje a pesar de su superficialidad. También la banda sonora y la estupenda fotografía.

Lo peor. La película presenta varias caídas de ritmo que, sin llegar a hacerla pesada, pueden distraer al espectador.

En resumen, se trata de una película inolvidable que por su épica puesta en escena, sus limpias imágenes en blanco y negro, y la magnífica marcha musical ha conseguido llegar a nuestros días manteniendo el tipo. Hay que verla.

Rambo III – 1989

Rambo III

Director: Peter MacDonald

Afganistán, durante la ocupación soviética, 1987. John Rambo vive tranquilamente en un monasterio en Tailandia haciendo trabajos para los monjes y luchando de vez en cuando para sacar algo de dinero también para los religiosos. Su Coronel (Trautman) acude a visitarlo junto con un miembro de la CIA para que participe en una misión en Afganistán consistente en suministrar armas a los guerrilleros afganos, pero John rechaza el ofrecimiento.

La misión se pone en marcha sin Rambo y el Coronel cae prisionero. Al enterarse, Rambo decide actuar acudiendo al país ocupado por los soviéticos ayudado por la resistencia local.

Se trata de una más de las típicas películas de la serie Rambo en que el protagonista no quiere participar en la misión y se ve obligado a intervenir. La verdad es que cuando nos sentamos a ver una película de esta serie ya sabemos lo que podemos esperar. Se trata de una cinta entretenida, con mucha acción (está catalogada como la película más violenta hasta 1990 por el Libro Guinness de los Records) y una abundante ensalada de tiros y explosiones.

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Por supuesto que no es nada creíble en la mayoría de sus aspectos: Rambo es capaz de tripular cualquier cacharro, ya sea un camión, un tanque o un helicóptero de última generación; John está tan bien entrenado que puede vencer a cualquier adversario aunque éste tenga también una preparación de élite como la suya; Rambo encaja los golpes, disparos, cuchilladas y demás lances del combate ignorando el dolor y sin perder facultades combativas; y, por supuesto, sus adversarios siempre son malos malísimos y torpes torpísimos, porque Rambo no falla un tiro y los malos no dan uno en el blanco.

El argumento es demasiado flojo, simple e insustancial como para tenerlo en consideración al margen de lo ya apuntado.

A nivel interpretativo, Sylvester Stallone hace su papel a la perfección sin salir de su propio lucimiento, mientras los demás no pasan del simple aprobado.

Rambo III

Los efectos especiales son notables para la época: tanto las escenas de lucha como los disparos y explosiones están perfectamente logrados y son el aspecto más sobresalientes del filme, por no decir que constituyen lo único destacable.

En cuanto a la ambientación, la recreación de los paisajes desérticos y montañosos de Afganistán están logrados suficientemente. Las armas, vehículos y demás atrezzo también parecen convincentes, incluso el helicóptero Puma francés disfrazado de Mi-24 Hind ruso convence.

Lo mejor: los efectos especiales y el ritmo perfectamente sostenido.

Lo peor: la falta de credibilidad.

Resumiendo, una mala película con grandes dosis de acción, violencia y entretenimiento, muy en la línea de la saga.

LAS GUERRAS CLON (Star Wars: The Clone Wars) – 2008

The Clone Wars

Star Wars: The Clone Wars

Director: Dave Filoni (Productor: George Lucas)

La República se encuentra en guerra contra los rebeldes separatistas. Lo que se cuenta en esta película sucede entre los episodios II y III de la saga que conocemos, en las guerras Clon. El hijo de Jabba el Hutt, un mafioso de gran poder que controla las rutas de abastecimiento de la República, ha sido raptado y éste pide ayuda a los caballeros Jedi a través del maestro Yoda. Anakin Skywalker y su discípula son enviados con la misión de rescatar al pequeño y capturar al misterioso secuestrador. Se producirán una serie de intrigas y engaños para culpar a los Jedi del secuestro.

Se trata de una película de animación y dirigida al público infantil. Presenta grandes dosis de acción y un ritmo trepidante que no deja casi ni parpadear al espectador. Las más de dos horas que dura la cinta es una continua batalla entre clones, droides, Jedis y otras muchas criaturas e ingenios galácticos.

Pero la animación en 3D no alcanza las cotas de calidad de otras producciones actuales; por ejemplo vemos que los movimientos de los personajes son bastante forzados e irreales. No se trata de buscar realismo en una película de animación y ciencia ficción, pero creo que este detalle se ha descuidado. También hay que decir que se abusa de la repetición de efectos, como cada vez que los Jedi atacan a droides con sus espadas: casi todos mueren de la misma forma, cortados por la mitad y mostrando los cables chisporreteantes.

The Clone Wars

Star Wars: The Clone Wars

La película es la presentación para el lanzamiento de una serie de TV de treinta episodios que estrenará en breve Cartoon Networks.

Hay que mencionar que en la primera parte de la película falla el sonido ya que la música de fondo no permite seguir correctamente los diálogos.

Lo que más me ha gustado es el ritmo trepidante que impide el aburrimiento.

Lo peor quizá sea el embrollo de situaciones similares que pueden hacer que en algún momento se pierda el espectador.

En fin, al margen de los fallos apuntados, me ha parecido una película entretenidísima, con grandes dosis de acción bien llevadas por un ritmo constante. Si la serie va a ser así, promete.